Vale, sí, estás en paro. Es una faena que después de tantos años te hayan despedido, y más faena aún si la empresa para la que trabajabas ha tenido que cerrarmás faena porque es faena para ti, para todos tus compañeros y también para el empresario que invirtió su dinero, su tiempo, su pensamiento y toda su energía en ese proyecto-.

Tu situación es una faena porque todos tus esquemas han cambiado de repente, porque tu rutina se altera, tu mente tiene mucho tiempo para alimentar la rabia, la tristeza y la frustración, tu única fuente de ingresos se acaba, tu relación de pareja se tensa, te ves obligado a pedir ayuda, tu vulnerabilidad se dispara y tu amor propio se derrumba. Es una faena porque te habías olvidado de que tú no eres quien controla tu vida. Es una faena…O no. O es que estabas recorriendo un camino incorrecto. Y entre todo el abanico de infinitas posibilidades, esta es la mejor situación que te podía pasar, quien sabe. Una liberación de tantos años y cargas que has soportado para pagar deudas a fin de mes. Un camino que te llevaba a todas partes, menos a la felicidad.

Es tanta la gente en situación de desempleo que teme por su futuro económico que he querido grabar mi opinión al respecto. Porque hay confusión, ignorancia, pasividad y desconocimiento. Porque cuanto más miedo tienes, más difícil es lograrlo. Porque decir que quieres dinero no significa que realmente lo quieras. Porque estás buscando máquinas de escribir y Walkman en un mundo que transcribe libros por voz y escucha millones de canciones con pedírselo a Siri. Cuando realmente quieres algo, haces LO QUE SEA por conseguirlo. Por ejemplo, esto que te cuento en este video:

Y por darle un toque de humor a un tema tan serio como este, aquí te pongo un ejemplo de lo que te estoy diciendo 🙂

Ten una Semana Santa fantástica, ¡espero tus comentarios o dudas al respecto!